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PICASSO. RAÍCES BÍBLICAS

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PICASSO. RAÍCES BÍBLICAS

marzo 3 - junio 29

Picasso busca sus raíces en la Catedral de Burgos.

La Sala Beato Valentín Palencia acoge la exposición Picasso. Raíces Bíblicas desde el 3 de marzo al 29 de junio. La muestra reúne 44 obras del autor malagueño centradas en referencias bíblicas y en la influencia del imaginario católico en su obra.  Proceden de la colección privada de La Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (31 obras). También hay obras de los Museos Picasso de Barcelona y Málaga, del Museo Nacional del Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza. El Museo Picasso de París está presente con una obra. El cartel anunciador lo protagoniza Maternité, obra de 1921, en la que Picasso retrata a su esposa Olga con su primer hijo, Pablo, en brazos.

La exposición ha sido organizada por la Fundación Almine Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, el Cabildo de la Catedral y la Fundación Consulado del Mar. Cuenta con la colaboración de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Burgos, Caixa, Fundación Caja de Burgos, AC Marriot y Grupo Recoletas.

En seis capítulos, Paloma Alarcó (Museo Thyssen), comisaria de la exposición, combina resonancias bíblicas con referencias históricas a la Sagrada Familia de artistas como El Greco, Murillo o Alonso Cano, reinterpretadas por Picasso desde una perspectiva íntima y personal.

 

Itinerario de la exposición.

  1. EDUCACIÓN.

En su edad adulta Picasso se rebeló contra casi todo, incluida la religión. Aunque vivió la mayor parte de su vida en Francia, el peso de la tradición católica-española condicionaría muchos aspectos de su arte. Aprendió a pintar los temas religiosos en Barcelona de la mano del pintor José Garnelo Alda. Los símbolos sagrados y los temas de raíces bíblicas le acompañarían siempre, incluso tratando asuntos profanos.

  1. MATERNIDAD.

La maternidad es un motivo artístico que en occidente evoca a la Virgen María, figura arquetípica de la feminidad. Picasso admiró en su juventud las Vírgenes románicas de Gósol, así como las Sagradas Familias de Alonso Cano o Murillo. La influencia de la iconografía mariana aparece en las primeras madres trabajadoras del período azul, pero es sobre todo a partir de su matrimonio con Olga y el nacimiento de su hijo Paulo cuando se multiplican las maternidades bíblicas. Picasso logra transformar los asuntos domésticos y familiares en iconos universales de la humanidad.

Maternidad, 1921.

  1. VANITAS

La naturaleza muerta fue el principal campo de experimentación para reflexionar sobre la tensión entre realidad y representación. Tanto en el periodo cubista, en que desgrana el misterio del interior de las cosas, como en el estilo dramático de tiempos de guerra, el pintor se adentra en la simbología de las creencias.

Naturaleza muerta con cráneo y tres erizos, 1947.

“¡Vanidad de vanidades; todo es vanidad! ¿Qué saca el hombre de todos los afanes con que se afana bajo el sol?” (Ecle 1,1) Los placeres son breves y la certeza de la muerte implecable, más aún en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. La guerra es la verdadera vanitas.

Madre con niño muerto (II). Postscripto de “Guernica”, 1937.

  1. GÓLGOTA

Fiel a su estirpe malagueña y a la espiritualidad española, el interés de Picasso por la crucifixión se repite en varios momentos de su vida: desde las representaciones de su primera juventud, hasta las posteriores apariciones en etapas de desasosiego personal, como en la imagen simbólica de su amigo Casagemas a modo de Cristo yacente. También en las escenas del entorno de Guernica recurre a soluciones gestuales que proceden de la iconografía religiosa de la cruz.

El suicidio de su amigo Casagemas conmocionó al joven Picasso y le hizo recordar el dolor que sintió en su infancia por la muerte de su hermana Conchita.

Crucifixión, 1932.

  1. VERA ICON

El pintor realizó una profunda transformación del género del retrato y, a partir de distintas maneras de enmascaramiento, deformación o metamorfosis, rompió con las expectativas tradicionales de mimesis. Cada uno de sus retratos nos habla de una pérdida, de un recuerdo, pero también de un espectro. De ahí ‘vera icon’.

En los retratos cubistas el sujeto desaparece sumergido en una densa fragmentación. A pesar de la descomposición formal, Picasso logra reflejar al retratado gracias a su habilidad como caricaturista. La última etapa creativa fue para Picasso un momento de gran libertad y reflexión, de vuelta a sus maestros y a los temas más universales de su temática: el amor, la vida y la muerte.

Cabeza de hombre, 1913.

  1. ESPERANZA

En 1942 y 1943 París está ocupada por el Ejército Nazi. Picasso crea una serie de dibujos de un hombre con un cordero en brazos, que modelaría posteriormente en yeso en una escultura monumental. Es la grandeza sencilla e intemporal, símbolo de humanidad en medio de una Europa en ruinas. La imagen retrotrae al Moscóforo clásico y a Jesucristo Buen Pastor, símbolo de la salvación del hombre.

Las numerosas palomas de esta época aluden al relato bíblico de Noé y el Arca. Tras la ruina y la muerte, evocan un nuevo comienzo lleno de esperanza. Pronto serán emblema de los movimientos por la paz.

El hombre del cordero, 1961.

 

HORARIO DE APERTURA: Todos los días de 9:30 a 18:45h.
Último acceso recomendado: 18:15h.
Gratuito para menores de 14 años que deberán acudir acompañados de un adulto.

 

Detalles

Comienza:
marzo 3
Finaliza:
junio 29

Organizadores

Fundación Almine Bernard Ruiz-Picasso para el Arte
Fundación Consulado del Mar
Cabildo Metropolitano de Burgos

Local

Sala Beato Valentín Palencia

Lunes-Domingo 09:30-18:00